Cooperar entre iguales para garantizar el derecho al agua
El 12 de septiembre, Día de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur, nos recuerda que los grandes desafíos globales —la crisis climática, la pobreza, la desigualdad— no se resuelven con ayudas asistenciales que reproducen jerarquías, sino compartiendo soluciones entre pueblos. Ese es el corazón de la cooperación Sur-Sur: experiencias que se cruzan, conocimientos que se ponen en común, solidaridad que se convierte en acción.
El Programa AKUAL es un ejemplo de este nuevo modelo de cooperación. Nació en 2018 como una alianza interinstitucional entre Euskadi, El Salvador y Costa Rica, a la que luego se han sumado instituciones regionales de agua y saneamiento de Centroamérica. Es una cooperación diferente: es horizontal, es transformadora y es solidaridad entre iguales. Es una cooperación pública y entre instituciones que se reconocen como iguales y que trabajan juntas para garantizar un derecho humano esencial: el acceso al agua. Impactos que transforman vidas Con AKUAL, miles de familias en El Salvador han pasado de la incertidumbre de los camiones cisterna y los pozos agotados a disponer de agua potable segura en sus hogares.
Impactos que transforman vidas
- Con AKUAL, los laboratorios de Costa Rica y El Salvador cuentan con mejor equipamiento y personal especializado, lo que se traduce en servicios públicos más sólidos y confiables.
- Con AKUAL, se ha tejido una red regional a través del FOCARD-APS, donde siete países centroamericanos comparten estrategias y soluciones frente a retos comunes.
- Con AKUAL, más mujeres participan en la gestión del agua, rompiendo barreras y asegurando que la equidad de género forme parte de cada decisión.
Son impactos tangibles, que cambian la vida de las personas, fortalecen a las instituciones públicas y demuestran que la cooperación, cuando es horizontal y solidaria, es capaz de garantizar derechos y abrir futuro.
La tercera fase: mirar hacia adelante
AKUAL entra en su tercera fase (2024–2027) y lo hace ampliando horizontes. Nuevas obras llevarán agua potable a miles de familias en San Alejo, San Jorge y Ciudad El Triunfo, en el oriente de El Salvador, donde el acceso digno al agua ha sido una deuda histórica.
Pero no se trata solo de infraestructuras: esta etapa abre también la puerta a formaciones técnicas con enfoque de género, para que más mujeres estén presentes allí donde se toman las decisiones sobre el agua. Y supone más cooperación entre instituciones de Euskadi y Centroamérica, innovando, aprendiendo y construyendo juntos soluciones sostenibles.
Porque esta fase demuestra algo esencial: la cooperación no solo instala tuberías ni levanta tanques. La cooperación transforma vidas, fortalece instituciones y reinventa la manera en que los territorios se relacionan entre sí.
AKUAL: un puente de solidaridad y dignidad por el derecho humano al agua.
El Día de la Cooperación Sur-Sur nos recuerda que los pueblos no necesitan recetas impuestas ni jerarquías disfrazadas de ayuda. El mundo avanza cuando las experiencias se entrelazan, los saberes se reconocen y la solidaridad se convierte en justicia concreta.
Eso encarna AKUAL: una alianza interinstitucional que une Euskadi con Centroamérica, que conecta comunidades e instituciones públicas, y que demuestra que la cooperación puede ser horizontal, transformadora y descolonizada. Aquí no hay meros donantes ni receptores: hay pueblos que se reconocen en igualdad, compartiendo soluciones para garantizar el derecho humano al agua.
